Archive for Septiembre 2009
“Huevos, zanahorias y café”
No, no se trata de una receta, sino de un relato que me envió Su, una amiga de “ilusiones”, y quiero compartirlo con mis curiosill@s para que reflexionéis en qué os convertiríais vosotros ante las adversidades…
Una hija se quejaba con su padre acerca de la vida y se lamentaba de que las cosas no le salían bien. No sabía como hacer para seguir adelante pues sentía desfallecer y se iba a dar por vencida. Estaba cansada de luchar y luchar, sin obtener ningún resultado. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó al lugar de trabajo. Allí tomó tres ollas con agua y las colocó en el fuego. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la ultima colocó granos de café. Las dejó hervir. Sin decir una palabra, solo miraba y le sonreía a su hija mientras esperaba.
La hija esperó impacientemente, preguntándose que estaría haciendo su padre. A los 20 minutos el padre apagó el fuego. Sacó los huevos y los colocó en un recipiente, sacó las zanahorias y las puso en un plato y finalmente, colocó el café en un tazón.
Mirando a su hija le dijo: – Querida ¿Qué ves?
- “Huevos, zanahorias y café” fue su respuesta.
La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias, ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera, después de quitarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro. Luego le pidió que probara el café, ella sonrió mientras disfrutaba de una exquisita taza de la deliciosa bebida.
Sorprendida e intrigada la hija preguntó: – ¿Qué significa todo esto, padre?
Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: ¡agua hirviendo! Sólo que habían reaccionado en forma diferente.
La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había hecho blanda y fácil de deshacer. Los huevos habían llegado al agua frágiles, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en el agua hirviendo, se había endurecido. Los granos de café, sin embargo eran únicos: después de estar en agua hirviendo, habían cambiado el agua.
- ¿Cuál de los tres elementos eres tú? Cuando la adversidad llama a tu puerta, - ¿Cómo respondes? Le preguntó a su hija.
- ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero cuando la fatalidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?
- ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable, con un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación o un despido se ha vuelto duro e inflexible? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargada y rígida, con un espíritu y un corazón endurecido?
- ¿O eres un grano de café? El café cambia al agua hirviendo, el elemento que le causa dolor, cuando el agua llega al punto máximo de ebullición el café alcanza su mejor sabor y aroma.
Ojalá logres ser como el grano de café, que cuando las cosas se pongan mal, tú puedas reaccionar en forma positiva, sin dejarte vencer por las circunstancias y hagas que las cosas a tu alrededor ¡mejoren!
Que ante la adversidad exista siempre una luz que ilumine tu camino y el de todas las personas que te rodean.
Que puedas siempre esparcir e irradiar con tu fuerza, optimismo y alegría, el “dulce aroma del café”. Para que nunca pierdas ese olor grato e inagotable que solo tú sabes transmitir a los demás.
Me gustaría que tod@s eligieseis…

3 comments 27 Septiembre, 2009
Papillote de verduras con salteado de germinado de lentejas
Hoy voy a aunar en esta receta tres elementos nuevos:
- Una técnica de cocción (el papillote)
- El resultado de un “experimento de vida” (germinados de lentejas)
- Una recomendación de un curiosillo (receta de salteado de germinados por Iñigo).
Así que… veremos que sale de ahí! aunque os anticipo que salió riquísima, vamos como para enmarcar je, je!

Primero decir que el papillote es una técnica culinaria que proviene de Francia. Con esta técnica, los alimentos se cuecen en su propio jugo y con el vapor que desprenden, conservando todo su aroma, sabor y nutrientes. Y aunque normalmente se hace con papel de aluminio yo he preferido utilizar un papel antiadherente para hacer el paquetito. No me fio de la interacción del aluminio con los alimentos y menos a altas temperaturas, lo malo es que no puedo apoyar esta percepción mía en ninguna base científica (o al menos no la conozco).
Bueno, pues una vez recogidos mis germinados de lenteja de la exposición al sol indirecto y cargados de clorofila serán protagonistas también de este plato, gracias a la idea que nos dio Iñigo en uno de sus comentarios (por cierto ya han probado tu receta otros curiosill@s y me han “chivado” que el resultado era espectacular).
Así que… a cocinar!
Ingredientes ecológicos*: 6 filetes de seitán – un tomate maduro cortado en lonchas – un pimiento verde – un pimiento rojo – cuatro cebollitas pequeñas – ocho patatitas pequeñas enteras – germinados (en esta ocasión utilicé de lentejas) – aceite de oliva de primera presión en frío – sal – pimienta blanca – albahaca fresca – ajos – una guindilla.
Con las manos en la masa: Pelamos las patatas y las cebollitas (les damos un hervor), cortamos los pimientos en tiras, el tomate en lonchas y sobre la bandeja del horno disponemos el papel estirado, encima los filetes de seitán, sobre estas las lonchas de tomate. A los lados los pimientos y las patatas, salpimentamos y ponemos un buen chorrito de aceite de oliva. Cerramos el paquete (yo en esta ocasión hice uno solo y después repartí el conjunto en los platos) o sino se hacen los paquetitos individuales, de manera que queden bien cerrados para que el vapor de la coción no escape. Lo metemos en el horno precalentado a 200º durante más o menos quince minutos. Por otro lado, ponemos a calentar aceite de oliva en una sartén, añadimos una guindilla y antes de que empiece a humear echamos los ajos cortados en trocitos pequeños y los germinados le damos unas vueltas y retiramos del fuego. Cuando sacamos el papillote del horno y lo servimos en el plato ponemos como “guinda” este rico salteado de germinado de lentejas y… listo para saborear.

4 comments 25 Septiembre, 2009
Vida en tu cocina: los germinados (II)
Pues si ¡por fin me aventuré a germinar!. La primera vez como no me imaginé que pudiese tener unos resultados positivos no tengo prueba gráfica de ello, pero os aseguro que mis azukis germinaron “casi” a la perfección. Y digo casi porque como en toda primera experiencia siempre hay detalles que se escapan.
Os voy a explicar como obtener germinados en casa de una forma sencilla y barata:
Necesitamos:
- 1 frasco de vidrio de un litro con boca ancha.
- 3 cucharadas de semilla bien lavada (lenteja, soja, trigo, amaranto, alfalfa, garbanzo, etc.)
- 1/2 litro de agua.
Procedimiento:
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Las semillas se lavan y se colocan en el frasco con agua (tres veces su volumen). La boca del frasco puede cubrirse con una tela delgada o gasa para que no entren los insectos. |
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El frasco se deja en un lugar oscuro y cálido: de 10 a 12 horas para la alfalfa, de 12 a 15 horas para las lentejas y soja. |
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Luego se escurre el agua (la tela evitará que salgan las semillas) y se enjuagan bien con agua tibia. |
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Se acomodan los granos a lo largo de la pared del frasco y se vuelven a colocar en un lugar oscuro y cálido, enjuagándolos dos o tres veces los primeros días y luego una vez al día. |
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Nota importante: unas 48 horas después de haber iniciado el remojo, las semillas ya están muy reblandecidas, por lo que su cocimiento se hará en mucho menor tiempo (y podrían ser no más de 10 minutos de hervor) y con un ahorro considerable de combustible. |
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Cuando los brotes tienen de 2 a 3 centímetros de largo se exponen a la luz solar indirecta por espacio de unas 2 horas para que las hojitas se pongan de color verde, o sea, para que se les forme la clorofila, con esto se favorece el aumento de Vitamina C y toman un sabor más agradable. |
O si lo preferís podéis comprar un germinador en una tienda ecológica o herboristería. Yo encontré este de la marca Beatlle a 2€ donde te explica los pasos a seguir de una manera fácil y progresiva. En esta segunda ocasión germiné lentejas y garbanzos.

Eso si, algo muy importante a tener en cuenta es que las semillas que se requieren para germinar deben estar vivas, no sirven semillas irradiadas o sometidas a procesos físicos o químicos que alteren su estructura vital. Por lo demás, lo hagamos de un modo u otro podemos ver que germinar no es más que crear las condiciones adecuadas e idóneas para que la vida que habita en cada semilla despierte y ¿qué mejor sitio que nuestra cocina para llevar a cabo este proceso de vida?.
Animaos, como veis es muy fácil y los resultados son muy satisfactorios… sobre todo para nuestra salud.

8 comments 23 Septiembre, 2009
La revolución del nacimiento
Isabel Fernández del Castillo (la autora de este libro) nos explica que el nacimiento es el acto más natural de nuestra vida, sobre todo de la de la mujer, pero hoy en día se ha tecnificado y medicalizado de tal manera que es una de las intervenciones más artificiales en la vida de una madre.
Pero en este libro nos expone con pasión y gran sensibilidad que hay “alternativas naturales” aunque una vez más desgraciadamente, lo natural debe ser lo “alternativo” cuando en realidad lo natural lo es de por si y punto, en todo caso debería de ser alternativo lo artificial. El parto en España debe cambiar, siguiendo el modelo de otros países más avanzados que han implementado las recomendacions de la OMS en esta materia.
Título: “La revolución del nacimiento: partos respetados, nacimientos más seguros“
Autor: Isabel Fernández del Castillo (1957)

Resumen del libro:
El sistema de atención al parto vive un momento de gran debate, tanto entre usuarias como entre profesionales. Muchas de las intervenciones rutinarias en el paritorio han demostrado ser perjudiciales, mientras que las que están indicadas para resolver casos de riesgo tienen el efecto de incrementarlo cuando e aplican indiscriminadamente a mueres que no las necesitan.
La ciencia ha demostrado que la seguridad del parto normal no depende del uso de tecnologías sofisticadas que someten a la mujer, inhiben el parto y sustituyen su fisiología, sino del respeto de las condiciones que favorecen su progreso espontáneo: intimidad, libertad de movimientos y de expresión, seguridad emocional… y, sobre todo, respeto.
La crudeza de las rutinas hospitalarias, su innecesariedad en la mayoría de los casos, y el hecho de que a menudo se imponen de forma expeditiva hacen de la atención medicalizada al parto un inadvertido ámbito de represión y violencia contra la mujer y el bebé, impropio de una sociedad moderna.
Es hora de cambiar esta situación siguiendo el modelo de otros países más avanzados que han implementado las recomendaciones de la OMS en esta materia. Es una proceso colectivo ya iniciado que para las mujeres y sus parejas significa despojarse de la ingenuidad, y ejercer el derecho y la responsabilidad de dar a luz en cuerpo y alma, de velar por nosotros/as y nuestros/as hijos/as, y volver a retomar el poder que es propio, en lo que está demostrando ser una segunda liberación femenina.

8 comments 21 Septiembre, 2009
Hummus
Para entender el significado de esta palabra vamos a recurrir a su etimología, en árabe hummus representado por la grafía حُمُّص significa simplemente garbanzo. Pero además de este ingrediente estrella esta receta lleva otros como el zumo de limón y la crema de sésamo (también llamada tahini).
Este plato es típico de las cocinas de Oriente Medio y considerado como alimento básico pues es muy nutritivo, bajo en grasas saturadas, sin colesterol ni azúcares, pero rico en proteínas, fibra y vitamina C.
Pues bien un plato tan sencillo como este y representativo de la comida vegetariana no podía faltar en la sección recetas vegetarianas y además a petición de una argentinita querida. Dedicado a ella en especial, os pongo la receta de hummus.
Para ti Elis
Ingredientes (ecológicos*):
200 gramos de garbanzos cocidos (yo los dejo a remojo la noche anterior y luego los cuezo en la olla exprés con una hojita de laurel) – 1 diente de ajo – 3 cucharadas de tahini (o pasta de sésamo) – un pellizco de comino según el gusto – un poquito de cilantro – sal y pimienta negra – el zumo de 1/2 limón aproximadamente (un chorrito) – y unas 3 cucharadas de aceite de oliva virgen prensado en frío.
Con las manos en la masa:
Se mezclan todos los ingredientes en un recipiente y se bate muuuuy bien con la batidora, hasta conseguir una pasta cremosa y homogénea. Si se desea más cremoso se le puede añadir un poco más de limón o aceite. Al servir se puede adornar con un poco de pimentón dulce o picante, (a mí me encanta con chile), semillas de sésamo y un chorrito de aceite de oliva virgen de primera presión en frío. Sobre unas tostaditas, unas galletas de arroz o un pan de pita ¡¡está de rechupete!! 
5 comments 19 Septiembre, 2009
Revista: COCINA VEGETARIANA

Gracias a la publicación de esta revista “Cocina Vegetariana” de MC Ediciones, los vegetarianos y todas aquellas personas que quieran llevar una alimentación más sana y natural lo tendrán más fácil.
Entre su contenido destacar más de 70 interesantes recetas, artículos de nutrición, razones para elegir una alimentación vegetariana, referencia a páginas web y libros de utilidad, consejos, testimonios personales… todo ello ilustrado con fotografías de gran calidad.
Como colaboradora especial este mes Montse Bradford que nos habla del tofu, entre otros, como proteína vegetal.
El cocinar es un arte olvidado que hay que volver a recuperar a toda costa. El preparar nuestros propios alimentos con tiempo y amor generan Salud, Energía, Equilibrio y Paz interior. Desde aquí, una vez más, os animo a que os pongáis… ¡con las manos en la masa!
Add comment 18 Septiembre, 2009
Bizcocho de gojis y nueces

Antes de daros la receta de este nutritivo y beneficioso bizcocho, os voy a hablar del Goji y sus propiedades. Las bayas Goji (Lycium barbarum) se cultivan en las laderas del Himalaya y desde hace siglos forman parte de las medicinas tradicionales chinas y tibetanas por sus maravillosas propiedades.
Se la conoce como “la fruta de la longevidad” pues además de combatir los radicales libres, su radio de acción abarca patologías tan asociadas al envejecimiento como el cáncer o las enfermedades cardiovasculares.
Su composición nutricional es la siguiente:
- 21 oligoelementos (manganeso, magnesio, zinc, hierro, cobre, calcio, níquel, cromo, potasio, cadmio, fósforo, germanio, cobalto y selenio, entre otros).
- 18 aminoácidos (incluidos los ocho esenciales).
- Proteínas (13 %).
- Betasitosterol (un esterol vegetal con propiedades antiinflamatorias).
- 8 polisacáridos y 6 monosacáridos, incluidos los polisacáridos Lycium Barbarum, exclusivos del Goji
- Fibra (8%).
- Carbohidratos (20 %).
- Vitaminas esenciales (complejo vitamínico A vitamina B-1,B-2,B-6,C Y E).
- Un amplio aspectro carotenoides. Luteína y Zeaxantina (flavonoides muy importantes para el cuidado de los ojos).
- Superóxido dismutasa y Fenilpropanoides (factores inhibidores del envejecimiento).
- Fisalina (compuesto natural que potencia y mejora el sistema inmune).
- Ciperona (un sesquiterpeno con beneficios para el corazón y la presión sanguínea).
- Solavetivona (un sesquiterpeno con propiedades antifúngicas y antibacterianas).
- Betaína (componente que calma el nerviosismo y mejora la memoria).
- Ácidos grasos esenciales, entre los que se encuentran los Omega 3 y 6.
Siguiendo las recomendaciones del Colegio Médico Tibetano, el consumo diario de 5 gramos (unas 20 bayas), sería suficiente para obtener los muchos beneficios que nos aporta el Goji. Se pueden hidratar con agua o alguna infusión, así son más agradables de tomar.
Las bayas se presentan naturalmente desecadas sin ningún tipo de sustancia añadida, en bolsas de 250 g y cuestan 15€.
Así que vamos a aprovechar este manantial de bondades usándolas como ingrediente de un sencillo bizcocho.
Ingredientes (ecológicos*): Un puñadito de gojis (hidratados en agua) – un puñadito de uvas pasas sin hueso (también hidratadas en agua)- 50 grs. de nueces picadas – 6 huevos – 1 yogur natural – 4 medidas (del vaso de yogur) de harina – 3 medidas (del vaso de yogur) de azúcar moreno de caña – 1 medida (del vaso de yogur) de aceite de girasol – una cucharada de bicarbonato.
Con las manos en la masa: batimos los huevos en un bol, a continuación añadimos el yogur y después las 3 medidas de azúcar. Después añadimos el aceite y seguimos batiendo hasta que todos los ingredientes se hayan mezclado bien. A continuación vamos añadiendo la harina (tamizada y poco a poco) en la que habremos mezclado la cucharadita de bicarbonato. Una vez que hemos echado toda la harina, agregamos las nueces picadas, los gojis y las uvas pasas. En un recipiente previamente untado de aceite y espolvoreado con harina (para que no se pegue) volcamos toda la mezcla y metemos al horno que deberá estar previamente caliente a una temperatura de 200º, pasados 10 minutos más o menos bajamos la temperatura a 180º. En 35 minutos debería estar listo, para comprobar ya sabéis el truco… pinchamos con un palillo y tiene que salir sequito.

6 comments 15 Septiembre, 2009
Un par de zapatos a cambio de una sonrisa
¿Has pensado alguna vez en cuántos niños africanos no tienen zapatos y tienen que ir a la escuela o a jugar al fútbol descalzos? y por otro lado ¿has pensado la cantidad de calzado que compramos en el mundo occidental simplemente para… estar a la moda?
En algunas zonas de África los zapatos no son un artículo fácil de conseguir e incluso para muchos africanos, los zapatos están entre sus posesiones más valiosas.
La marca de productos para el cuidado del calzado Kiwi, ha lanzado la campaña “Shoe aid for Africa” (una iniciativa 100% solidaria que pretende recoger el mayor número posible de zapatos destinados a personas necesitadas en Africa). También intervienen en esta campaña Humana y FICE ayudando en la distribución, entrega y donación de calzado en stock respectivamente.
Las cajas de recolección de calzado estarán durante todo el mes de septiembre en los principales supermercados e hipermercados de varios países europeos (Francia, Alemania, Italia, España, Reino Unido…).
Si te interesa conocer más datos de la campaña da unos pasos hasta la siguiente imagen y clika sobre ella…
Recuerda… consumir menos te hará más feliz y en este caso ayudarás a otros a serlo un poquito más.
4 comments 12 Septiembre, 2009
Consume – para ser + feliz
Afirma un dicho judío que nuestra mejor virtud constituye también nuestro peor pecado. Una de las grandes virtudes de los humanos, especialmente en nuestra sociedad occidental, es el afán por investigar, domeñar y mejorar la Naturaleza para que se adapte a nuestras necesidades: creamos hospitales para luchar contra la enfermedad, coches para acortar distancias, calefacción central para no sufrir las inclemencias del invierno… Todo ello nos permite vivir con comodidad y bienestar.
Este talento humano nos facilita el gozar de una cierta protección y control que nos lleva a ser más confiados; nos deja tiempo libre y desarrolla nuestras vidas más allá de la mera supervivencia física. Sin embargo, el loable esfuerzo por mejorar la calidad de vida y gozar de bienestar a veces se convierte en una suerte de obsesión por evitar el sufrimiento a toda costa. Como niños malcriados nos negamos a aceptar el dolor inevitable de perder a un ser querido, el dolor del desamor, el sufrimiento causado por una enfermedad… Los media y la publicidad proporcionan solo placer.
Por otra parte, las noticias y las películas se encargan de recordarnos que el sufrimiento y el dolor están ahí, a la vuelta de la esquina. El consumo permite escapar al miedo. El mensaje ambivalente se traduce en: “Tened miedo, vuestra ansiedad es real”. El consumo desmesurado, ya sea de ropa, comida, alcohol, marihuana, música o emociones, es el becerro de oro de esta sociedad: consumid, malditos. Supone un mecanismo ideal para mantenernos callados, atemorizados, indefensos y, por tanto, hacernos inofensivos e inocuos. El intento de protegerse y gozar de bienestar se convierte sin darnos cuenta en una obsesión por acaparar. La reacción instintiva al probar algo que nos hace sentir bien es repetir el estímulo una y otra vez, pero el hábito mata el encanto. Es la adicción al placer, que, como toda adicción, necesita subir la cuota de “consumo” continuamente.
Tal vez, la novedad y la moderación resulten ingredientes esenciales para que ciertas actividades y objetos nos reporten placer y felicidad, pues, al volverse habituales y cotidianos, la magia se esfuma. Entre los productos que más consumimos, las emociones ocupan un lugar destacado: cada vez necesitamos emociones más fuertes para sentir algo, porque nuestra alma está adormecida por la saturación. En los países ricos, hay más personas con desórdenes psicológicos: bulimia, anorexia, depresión, ansiedad… y van a más. Estamos matando el alma, y ésta se resiente y protesta.
Hacer renuncias “conscientes”, como usar menos el coche, tener menos ropa, no ir tanto de vacaciones y trabajar menos… podrían ser el mejor regalo que nos hiciéramos a nosotros mismos. Si conscientemente comiésemos menos y mejor, nuestros achaques y las visitas al médico se harían más esporádicas; si no cogiésemos el coche todos los fines de semana, ¿os imagináis cómo disminuiría la contaminación? ¡Cuánto más apreciaríamos esa salida especial o el lujo de comer un día fuera de casa! En occidente, el consumismo nos está saliendo caro, no sólo desde un punto de vista económico y ecológico, sino también desde la perspectiva de la salud física y mental.
Nos espera un gran reto: madurar y crecer a nivel individual. Otra imagen que fomenta esta sociedad es la del eterno adolescente: feliz, sin problemas ni responsabilidades, viviendo al día y sumergido en un mundo egocéntrico. Olvidamos que ésta es una etapa de la vida, necesaria pero en la que no podemos quedarnos estancados, porque el adolescente es también irresponsable, aún no tiene un sentido de identidad, y carece de la capacidad de establecer límites en beneficio propio; las hormonas rigen en gran medida su conducta, y no ha tenido tiempo de adquirir sabiduría, compasión ni visión a largo plazo.
Cuando hombres o mujeres de 30, 40 y 50 años siguen comportándose como adolescentes, se niegan a aceptar, por ejemplo, que poner invernaderos es pan para ellos y veneno para sus netos; que pasarse con el alcohol a diario es reventarse el hígado; se niegan a que la vida los enseñe. Existen verdades incómodas, y es mejor no pensar (algo que sí hacen, por suerte, los adolescentes)… A ver qué echan en la tele; tengamos discusiones acaloradas acerca de la superioridad del Barça sobre el Madrid, pero, por Dios, no paremos un momento, porque entonces siento dentro de mí una oscuridad que me traga…
Lo curioso es que ese escapismo se vuelve nuestro peor enemigo, y la imaginación nos juega una mala pasada, haciéndonos creer que la enfermedad, el desamor o el sufrimiento, son en realidad mucho peores de lo que son cuando llegan. Nos aferramos a Hollywood. Los budistas y otras corrientes dicen que el sufrimiento es producto de la ignorancia, de no conocer nuestra propia naturaleza y nos invitan a madurar, a ser adultos, a guardar silencio de vez en cuando para mirar las cosas “tal y como son”. No se trata de buscar el sufrimiento ni el dolor, sino de sentirlo y aceptarlo cuando llegue, para crecer con él y hacernos seres más compasivos y sabios, menos neuróticos y más receptivos a la verdadera felicidad. Tal vez no podamos encontrar el bienestar personal hasta que cada uno de nosotros ponga límites y reglas al niño malcriado que tanto fomenta esta sociedad y que todos llevamos dentro. Madurar es bueno, porque puede ayudarnos a ser seres más justos y felices.
Luisa Fernández (The Ecologist, julio 2009)

2 comments 11 Septiembre, 2009
Cruel tradición de Tordesillas

“Tordesillas, lugar privilegiado”, anuncia con pompa la web oficial del pueblo. Y sin duda debe serlo, herido por la belleza del Duero y repleto de palacios de notable historia, entre otros, el que mantuvo encerrada a Juana la Loca hasta que murió.
No tengo ninguna duda de que esconde rincones seductores, y que sus paseos son de denso y amable recorrido. Pero, como cualquier espacio vital repleto de muchas vidas en su rica vida colectiva, Tordesillas es, estos días, un pueblo oscuro, tenebroso, vinculado a la barbarie, a la maldad y a la violencia gratuita, contaminado por la sangre que ha decidido hacer correr para perpetuar su honda vergüenza.
Quizás sea un punto bello en la geografía, pero hoy lo siento como un agujero negro cuya voracidad devora toda la belleza que podría tener. No. No es bella la crueldad. No es bonita la fiesta, si la fiesta se convierte en la expresión pública del horror, de un horror sin discusión, sin otro matíz que el de intentar disfrazarlo con pretendidas tradiciones centenarias, tradiciones cuya única virtud es permitir “legalmente” expresar los instintos más primitivos.
Ciertamente podríamos embrollarnos en espesas discusiones sobre el concepto de tradición, pero éste es un debate falso, porqué ninguna tradición puede amparar a la maldad. ¿Qué fiesta es la que, el miércoles 14 de setiembre, a las once de la mañana, enfervorizó al nutrido grupo de bárbaros que la perpetraron y al público igualmente bárbaro que la disfrutó? Tiene que ser un toro de más de 500 kilos, un animal noble, robusto, capaz de aguantar durante mucho tiempo los golpes de palos de la enloquecida gente que lo embiste. Es decir, resulta imprescindible que sea un animal fuerte para que aguante más tiempo la tortura, no fuera caso que muriera pronto y se acabara la fiesta.
El ayuntamiento, en un alarde de civilidad notable, plantea normas a la barbarie: el animal no puede ser embestido con tractores y no puede ser golpeado hasta que llega a un determinado lugar. Y a partir de aquí, decenas de golpes hasta acabar con su vida en una larga y terrible agonía. Este es el relato que nos hacía uno de los periódicos de la zona, justo acabado el evento: “Todo ha comenzado a las 11 de la mañana. A esa hora se ha soltado el animal en la plaza. Los caballistas van acompañando al toro hasta que llega a una zona de campo. Ahí entran en acción los vecinos con las lanzas. Son lanzas de 30 centímetros de hoja y sirven de espolones para acabar con el toro. En esta ocasión, como casi siempre, el toro no se ha salvado. Y ha caído muerto, sangrando por todo el cuerpo”. El afortunado personaje (este año respondía al bonito nombre de “el viti”) que consigue dar el golpe mortal al desgraciado toro, tiene el derecho de arrancarle los testículos y, en un alarde de testosterona macabra, mostrarlos orgulloso hincados en el extremo de la pica. Dicen que esto último no está permitido últimamente (el sadismo tiene su corazoncito), pero continua practicándose.
Finalmente, el Ayuntamiento otorga al ganador una insignia de oro y lo obsequia con una lanza de hierro forjado. Dicen que todo ello ha sido visto y disfrutado por miles de personas. Expreso mi dolor profundo. Pero no solo por la muerte salvaje de un animal noble, por el espectáculo de la crueldad convertido en fiesta y jolgorio, por el ritual público y asumido de la tortura.
Expreso mi dolor profundo por la derrota de la belleza en manos de la más profunda fealdad, por la derrota de la humanidad en manos del instinto salvaje, por la estricta y pura derrota de la bondad. Que un personaje sin nada en el alma, capaz de perseguir brutalmente a un pobre animal con lanzas, y capaz de conseguir el honor de ser el que finalmente lo mata, que este personaje se convierta en un héroe premiado por el Consistorio, envidiado por sus vecinos y mimado por los colegas, quiere decir que estamos realmente mal. Quiere decir que Tordesillas es un pueblo embrutecido, envilecido, vergonzoso. Quiere decir que su gente no es capaz de reaccionar ante su propia barbarie, quiere decir que no existe masa crítica, quiere decir, en definitiva, que hace buena la leyenda de qué el ser humano es el más malvado de los animales.
Podríamos hablar de lo que significa educar en la tortura. Podríamos pararnos en reflexionar sobre la pedagogía de la violencia, sobre esos niños educados en el desprecio a la vida, envilecidos desde pequeños con el espectáculo de la muerte. ¿Podríamos? Podríamos decir por enésima vez que el respeto a los animales es una responsabilidad ética y una obligación moral. Podríamos hablar de la obligada revisión de las prácticas tradicionales que son la excusa para la crueldad pública. Pero, si me permiten, siento una profunda fatiga, la fatiga de todo lo dicho tantas veces, de lo expresado desde el dolor y la rabia, la fatiga de estar convencida de qué las palabras no hacen mella en el reino de los instintos primarios. Tordesillas puede disfrazarlo como quiera. Puede poner sobre la mesa desde intereses económicos hasta tradiciones centenarias. Puede explicarnos, fuera de micrófono, que ningún alcalde se atreve a enfrentarse a la tradición. ¿No es esa misma, la excusa que ponen los alcaldes catalanes que permiten y potencian la bárbara práctica de los toros ensogados y embolados? Y si me apuran, Tordesillas hasta puede hacernos creer que el toro se lo pasa fantásticamente hasta el día de la feroz agonía.
Se pueden encontrar tantas excusas como densa imaginación hay en la gramática del sadismo. Pero lo que queda, desnudo de todo, es un animal noble, con todo el cuerpo brutalmente vapuleado, repleto de heridas sangrantes, muerto por decenas de golpes, sin otra culpa que haber nacido en un bello rincón del Duero, repleto de bárbaros.
Pueden ser bárbaros pasados por la tecnología, con telefonía móvil y conexión a Internet. Pueden formar parte de la corrección política y hasta ser gente de orden y de misa. Pueden ser pacíficos, simpáticos y seductores. Pueden ser el mejor pueblo del mundo. Pero, ante el Toro de Vega, son el mejor pueblo del mundo, repleto de bárbaros.
Pilar Rahola
Diari Avui. Barcelona.
15/09/2005
Cuatro años más tarde sigue habiendo protestas en contra de este sangriento “festejo” que bajo las más retorcidas excusas cargan contra un toro cuyo único delito es ese… ser un animal.
Os remito a la página de PACMA (partido anti-taurino contra el maltrato animal) por si queréis uniros a esta protesta:
CONTRA EL TORO ALANCEADO DE TORDESILLAS

Add comment 9 Septiembre, 2009











